martes, 15 de mayo de 2018

El 70% de las empresas familiares no llegan al tercer año de vida

las empresas familiares no llegan al tercer año de vida

Según datos recabados por la Small Business Administration y el Bureau of Labor Statistics,  solamente el 30% de las empresas familiares logra llegar a la segunda generación. El cambio de una generación a otra podría significar muchos años, pero la verdad es que en muchas ocasiones las empresas familiares ni siquiera logran sobrevivir por más de tres años.

Este tipo de empresas, que a pesar de su alta mortalidad y los problemas específicos que deben enfrentar, son una parte muy importante de la economía a nivel nacional e internacional. México, en realidad, es un gran escenario para las empresas familiares, ya que es el quinto país con más empresas familiares del mundo. De acuerdo a un estudio realizado por la Business Families Foundation, el 90% de las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores son empresas familiares.

Esto significa que esta clase de compañías son el principal motor de nuestra economía por una serie de razones. Cuando una familia decide emprender un negocio propio, en realidad está beneficiando a todo el país al generar fuentes de empleo para los demás, lo que eventualmente contribuye al desarrollo económico de grupos enteros de la sociedad mexicana y de zonas geográficas específicas de la nación.

Los negocios familiares pueden surgir gracias a una idea, un proyecto deseado por varios parientes o incluso a partir de algún proyecto estudiantil. Sin importar el giro de la industria y el tamaño del proyecto, las empresas familiares contribuyen al bienestar de sus dueños, de sus empleados y de la sociedad en general. Lo importante es saber echar a andar el negocio y darle lo que necesita para poder sobrevivir en el entorno empresarial del siglo XXI.

La alta tasa de mortalidad de las empresas familiares se debe a la presencia de una serie de problemas frecuentes: dificultad en la sucesión, no tener claridad en las funciones, dependencia excesiva del fundador, paternalismo, dejarse llevar por los sentimientos, desorganización en las finanzas, conflicto de intereses, no estar institucionalizados, etcétera.

Si tu empresa familiar está dando sus primeros pasos, trata de descubrir si alguno de estos problemas podría poner en jaque su prosperidad y buen funcionamiento. La detección de esta clase de conflictos servirá para aplicar las soluciones adecuadas. De cualquier forma, el dueño de negocios debe saber que no está solo. Siempre se puede contar con la ayuda de algún experto o coach que podrá dar algunas guías útiles sobre cómo detectar y resolver determinados problemas.

Lograr que las empresas familiares sobrevivan más allá de tres años y de tres generaciones beneficia a toda la sociedad y al crecimiento económico de México, por lo que trabajar duro por resolver los problemas se traducirá en frutos abundantes.

Un Coach de Negocios puede ayudarte, ponte en contacto y alarga la vida de tu empresa.

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